1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votos, media: 5,00 out of 5)
Cargando…

Desde Bali con amor

Facebook
Twitter
Pinterest
Tumblr
WhatsApp

Primer destino asiático de nuestra ruta, la isla de Indonesia más conocida y, posiblemente, la más turística. ¿Nos encantó? No, pero tampoco nos decepcionó. Podríamos decir que fue un destino más, no es que tengas que enamorarte de cada lugar pero cuando estás dando eso que llamas “la vuelta al mundo” tienes que intentar ver lo positivo, lo mejor de la experiencia y reírte de todo, incluso de aquello que en el primer momento te generó dudas. Así que lo mejor de Bali fue para nosotros… las anécdotas que nos dejó.

Anécdotas de un viaje a Bali

1. Un pinchazo en lo alto de una montaña, y sin herramientas.

2. La primera indigestión con su consecuente pérdida de peso.

3. El ataque del mono ladrón a una turista.

4. El mundo sin GPS para dos de las personas con menos orientación, léase nosotros.

5. Primer intento infructuoso de viajar en moto con un casi atropello.

6. Encuentro con el buscador de delfines más torpe del mundo.

7. La taza de café Kopi Luwak caída del cielo.

Así que, sin más dilación, preparaos para leer las aventuras y desventuras de dos viajeros que intentan tomarse la vida con sentido del humor!

Pinchazo en lo alto de una montaña (sin herramientas)

Tócala otra vez Sam!!! Como decía la famosa frase de la película Casablanca, parece que a nosotros la mala suerte nos “toca” en cuanto ponemos un pie en un vehículo motorizado. Esta vez fue en Bali, una vez que entendimos que las motos no se inventaron para personas como nosotros, reconocemos un poco de torpeza por nuestra parte, decidimos alquilar un coche, y qué coche!!, ni más ni menos que un espectacular Suzuki 4×4 con una edad comprendida entre los 20 y los 30 años, todo un jovencito.

Pero claro, qué podíamos esperar por un alquiler de 6€ al día, era el coche perfecto, barato, no consume demasiado (todavía tenemos en la cabeza la furgo de Australia) y no nos pidieron el pasaporte para dejarlo como garantía (estando tan lejos desprenderse del pasaporte es como si te quitaran el alma, en otra ocasión os hablaremos de un incidente que tuvimos en Kenya).

En fin, ya teníamos el coche donde podíamos meter nuestra casa, si nos referimos a las mochilas, y campar libremente por la pequeña isla de Bali. Para los que no sepáis como es la cartografía de esta ínsula, os resumimos que es como si se hubiera levantado una montaña en medio del océano, es decir como si la falda fuera la costa y a partir de ella la tierra empieza a subir hacia el centro hasta llegar a los 3.000 m., es una forma esquemática de definir Bali, los que hayáis estado no nos lo toméis en cuenta. Lo que queremos decir es que para moverse de norte a sur hay que subir montaña sí o sí.

Nosotros somos muy optimistas, y nuestro sentido común nos invitaba a pensar que quizá si bordeábamos la costa podríamos evitar la sinuosa subida y bajada. Así que para el camino de vuelta a Ubud, donde alquilamos el coche, decidimos hacer caso a esa lógica aplastante, meeeck, error….la carretera de la costa llega un momento que te empuja hacia el centro como si la isla tuviera gravedad propia, esa fuerza descubierta por Newton que en nuestro caso se combinó con la fuerza centrífuga que hacía que la suerte se quedara en la costa y no nos quisiera acompañar.

Pues bien, después de un ascenso con éxito, la bajada puso a prueba las dotes de conductor. Eran los peores caminos que habíamos visto en mucho tiempo, así como las carreteras que cruzan por el centro de la isla en nuestra opinión son muy correctas, ésta otra parece que la hubieran descuidado totalmente, si alguna vez les da por poner nombre a esta carretera esperamos que la palabra infierno salga por algún lado.

En una de las curvas, sentimos un ruido poco agradable, el típico ruido que cuando lo oyes las primeras palabras que te vienen a la cabeza no son aptas para menores de 21 años. Como muchos habréis pensado, se nos pinchó una rueda. En un principio esto sería una anécdota que no merece ninguna mención (estas cosas ocurren cada día) pero en el momento en que bajas del coche buscas las herramientas y descubres que, al principio de la carretera la suerte se llevó con ella la llave de tubo, la anécdota comienza a tornarse un pequeño problema.

Así nos vimos, en medio de la montaña en Bali, con una rueda pinchada, sin herramientas para cambiarla, se nos echaba la noche encima, estaba rompiendo a llover y por si fuera poco la rueda de repuesto estaba floja….me gusta que los planes salgan bien :$

En ese momento, parece que Ganesh (dios de la fortuna hindú, sí, ese que tiene cabeza de elefante) sintió lastima de nosotros

Unos metros más adelante, tras una curva, puso la casa de un balinés que toda su vida se había dedicado al mundo del motor y tenía en su pequeño garaje todo tipo de herramientas para ayudarnos a cambiar la rueda e hinchar la de repuesto. Ese hombre de no más de 1,5m., 45Kg y unos 60 años nos pareció el superhombre más poderoso que jamás hubiera existido. En unos pocos minutos todo se arregló y lo que parecía que sería uno de los peores días de nuestro viaje se convirtió en unas risas, alguna cerveza y uno de los mejores recuerdos que nos llevamos de Bali.

La primera indigestión con su consecuente pérdida de peso

Ahí estamos los dos, contentos porque llevamos una semana en Asia y nos encontramos bien, bebemos y nos lavamos los dientes con agua embotellada, somos cuidadosos, de verdad… pero hay cosas que no se pueden evitar. Nuestra cocinera estaba constipada, ¿estornudaría encima de nuestra comida? A raíz de los acontecimientos creemos que sí. Pero no hay nada que unos días en cama no arreglen!

Ataque del mono ladrón a una turista

Los monos, esos seres tan graciosos que tienen comportamiento de humanos a veces, para lo bueno y para lo malo. Jamás vi un mono tan listo como éste, poneos en situación, una serie de turistas ensimismados en la belleza de un lugar tan espectacular como el templo de Ulu Watu al atardecer, el sonido del mar acariciando las rocas del acantilado encumbrado por la perfecta silueta del templo, el cielo anaranjado y la brisa suave que trae la hora nocturna y que calma los sudores fríos que el sol te trajo durante el día. Es decir, una situación idílica.

También para el mono, que aparece de repente corriendo en el filo del muro donde estamos apoyados, y le quita las gafas de sol de la cara a una turista atónita. Entre todos los presentes conseguimos algo para negociar con el mono, comida. Pero el mono será mono pero no tonto… y hasta que no se cansa de todas las galletas que tenemos para ofrecerle, no decide devolver el objeto robado a su dueña, que ahora ya está presa de un auténtico ataque de nervios, cuando el mono por fin se digna a devolverle sus preciadas lentes, aparece otro y se las vuelve a quitar! Al grito de impotencia de la mujer, tuvimos que guardarnos la risa que espontáneamente se asoma a tu garganta. Ya sabéis, cuidado con los monos!

El mundo sin GPS para dos de las personas con menos orientación, léase nosotros

¿Cuándo fue el momento en que creímos que con el mapa de la Lonely Planet sería suficiente? Ah sí! El momento en que nos dimos un golpe en la cabeza… Nos conocemos mon chérie, nosotros sin mapa ni GPS nos perdemos, es una ley escrita en las estrellas, algo inamovible, así que mejor que lo recordemos! De todas maneras, sin mapas encontramos lugares maravillosos… Valoraremos si merece la pena el estrés de no saber cómo llegar a un lugar que quieres visitar por encontrar lugares que no sabías que existían.

El primer intento infructuoso de viajar en moto con un casi atropello

¿Por qué todo el mundo insiste en que recorras Bali en moto? Sí, es cierto, te da más libertad, es más “fácil” de manejar, es más barato… todo eso teniendo en cuenta que hayas conducido moto alguna vez… No podemos decir que no lo hayamos intentado, pero no funcionó. Los balineses, motoristas, camioneros o conductores de coche, conducen como les da la gana, y también los peatones “se conducen” como quieren. Ah… que quieres cruzar por en medio de la carretera ahora que precisamente yo estoy aprendiendo a llevar este trasto?? Noooo! No puedo parar!!

Al día siguiente alquilamos un coche 😀

El encuentro con el buscador de delfines más torpe del mundo

Lovina, en la parte norte de la isla, con sus playas de arena negra es el lugar perfecto y único en la isla para avistar delfines. Así que, como nos encantan, salimos al romper el amanecer en un barquito de pescador con su capitán y dos turistas más. Tras una media hora navegando en una casi completa oscuridad, empezamos a vislumbrar embarcaciones como la nuestra por todo el horizonte. Buena señal, parece que los delfines están por aquí, pero también mala señal, parece que tendremos problemas para poder verlos entre tanta embarcación… Y así fue, la combinación perfecta entre capitán poco hábil, ruidos de motores, y decenas de barcos los delfines pocas ganas tenían de jugar, cuando por fin lográbamos llegar al punto del avistamiento, casi siempre éramos los últimos, los delfines se cansaban y cambiaban de ubicación. En un momento dado parecía que estuviéramos jugando al escondite, y nosotros fuéramos los niños a los que nunca dejan jugar! En fin, lo positivo es que, al final, pudimos captar alguna bonita imagen de estos mamíferos tan juguetones, simplemente por suerte, no por pericia.

¿Qué es el Kopi Luwak?

Tal vez lo primero que os preguntaréis es ¿café Kopi Luwak? Pues bien, para aquellos que no lo sepáis éste es un tipo de café muy especial y único en el mundo, originario de Indonesia. Lo especial es la forma en la que se consigue este grano de café, es recogida literalmente de entre los excrementos de un pequeño animal llamado Luwak que habita en las plantaciones de café de las islas de Indonesia. Este animal se alimenta de los granos de café, su metabolismo le permite digerir las partes más blandas y carnosas de las semillas, pero el resto es desechado, una vez recolectado basta un tostado leve para obtener el preciado Kopi Luwak. Sabíamos que Bali era el lugar donde probarlo, yo sobretodo, gran cafetero, tenía muchas ganas de descubrir ese sabor tan curioso. Y de repente, en uno de esos caminos por el que nuestra falta de mapas nos hizo llegar, la plantación de café de Kopi Luwak se abre ante nuestros ojos. Es cierto que en Bali hay muchas repartidas por toda la isla, pero estamos seguros de que si la hubiéramos buscado, jamás la habríamos encontrado, como con tantas cosas nos pasó…

Seguros IATI

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votos, media: 5,00 out of 5)
Cargando…

6 comentarios en “Desde Bali con amor”

  1. viajar code: verónica

    Desde luego, por aventuras no será xD pero bueno forma parte del viaje jeje
    Los monos los carga el diablo! cuidadín con ellos, sea elpaís que sea!

    En cuando a la orientación…os entiendo perfectamente!

    Saludos

    1. Hola Verónica! Desde luego los monos nos están sorprendiendo de lo que son capaces! jajaja Y el resto pues de eso se trata, de vivir experiencias curiosas y contároslas 😉

  2. ¿Qué sería de los viajes sin las anécdotas y experiencias??? Genial post para transmitirnos, a través de vuestras vivencias, una isla tan bella como Bali.
    Nos sentimos retratados en un montón de detalles, así que os entendemos a la perfección. Por ejemplo, en el tema del transporte. Nosotros somos moteros de toda la vida, pero alucinamos con lo mal que se conduce allí. Je,je,je. Aunque lo pasamos “pipa” sobre 2 ruedas.

    Salut i bons viatges!
    Manel y Cristina

    1. Moltes gràcies! 😉
      Es bonito saber que otros viajeros se sienten identificados con lo que escribimos, eso nos da impulso!

      Saludos viajeros,
      Virginia y Fran

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *