Cuando nos planteamos la posibilidad de viajar a Irán en el margen de nuestra vuelta al mundo no nos lo pensamos dos veces, sino tres. Irán, al que no hay que confundir con Iraq, ni con Siria; Irán, o lo que es lo mismo, la antigua Persia; Irán, un país desconocido aunque tristemente célebre. Ese momento en el que la idea de conocerlo surge es el resultado de muchas recomendaciones, es el resultado del ansia del viajero por descubrir lugares no tan explotados. Así que tras valorar pros y contras nos decidimos por llegar al corazón de Oriente Próximo, por visitar un país que hace frontera con lugares tan poco halagüeños, y para nuestra sorpresa, el resultado no fue el esperado, sino mejor.

La llegada no fue idílica, más bien una pesadilla. Contra todo pronóstico el tema del visado no fue un problema, ya que para la nacionalidad española y para la mayoría de los otros países de la UE, puedes obtenerlo en el mismo aeropuerto si tu estancia es inferior a quince días, pagas los 55 Euros que cuesta y esperas toda una vida, pero es mucho más sencillo que enviar tu pasaporte por correo a la embajada más cercana y esperar varias semanas, sobretodo si estás en plena vuelta al mundo. Cierto es que éste es un procedimiento bastante nuevo y cierto es también que conocemos algún caso al que le han denegado la entrada y ha tenido que ser deportado, aunque desconocemos los detalles.

Isfahan

Nuestro mayor problema fue el dinero, y no hablamos de los precios, sino de la logística del dinero. Estamos preparados para recibir etiquetas de todo tipo, así que adelante, pero tened en cuenta que en nuestras circunstancias casi nunca estudiamos un país a fondo antes de pisarlo, sino que lo hacemos sobre la marcha. Así que cuando salimos del aeropuerto y nos dispusimos a ir a un cajero automático para extraer el dinero, como siempre hacemos, nos damos cuenta que nuestra tarjeta, VISA, no es aceptada, atónitos preguntamos a varias personas y todas y cada una de ellas nos confirman lo que ya nos está creando una gota fría, en Irán VISA no funciona.

Análisis de la situación, disponemos de nuestro dinero de emergencia -el que empezábamos a pensar que ya no necesitaríamos- pero se trata de una cantidad ínfima y, desde luego, insuficiente para pasar once días en este país y ver algo, comer, dormir y movernos. Con suerte podremos pasar tres días hasta que se nos ocurra una solución, sino deberemos coger el primer avión para, con gran tristeza, salir del país sin apenas habernos presentado, y perder nuestro billete a África que sale de Teherán.

Al día siguiente se nos presenta la solución, ya hemos descartado que alguien nos envíe dinero, ese trámite también está prohibido por encontrarse el país inmerso en una sanción internacional, por cierto, gracias americanos. Así que nos encontramos con una chica de una agencia, Tour por Irán, que amablemente nos ofrece realizarle una transferencia y entregarnos el dinero. Eso sí, llevará tiempo, pero aquí es cuando descubrimos la verdadera naturaleza de los persas, como ellos se denominan, nos acogen con los brazos abiertos, y no nos falta de nada durante los más de seis días en lo que este trámite tarda en solucionarse.

Yazd

Hospitalidad, confianza, amabilidad, inocencia, tolerancia y un gran corazón, éste es el común denominador en las gentes que habitan este país atrapado en su propia contradicción. Irán es un país completamente sorprendente, Irán tiene dos facetas, la de su gente y la del gobierno, la de su pasado y la de su presente, la de su religión impuesta y la de su propia naturaleza. Sí, tiene mala reputación, con solo nombrar que viajas a Irán tienes asegurada la boca abierta de tu oyente, pero pudimos comprobar que es un lugar seguro, bonito, interesante, cultural, espiritual y, sin ningún tipo de duda, excepcional.

Nuestra ruta no fue la ideal, a pesar de que la solución estaba al llegar no nos sentimos cómodos del todo sin disponer de nuestro dinero, es así, el dinero es el que te permite tener libertad de movimiento, físicamente es necesario, y cuando no estás seguro de si dispondrás de él, no quieres gastarlo más que en lo mínimo necesario, así que aunque podríamos haber hecho muchas más cosas y visitado más lugares tuvimos que conformarnos con hacernos una idea general del país, para en el futuro visitarlo de nuevo, esta vez con efectivo.

En breve, os contaremos con más detalle nuestro itinerario completo de once días.

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