Esta pequeña ciudad, Malinas, de la región de Flandes, en Bélgica, y a tan solo media hora de la capital es uno de esos lugares que conoces por sorpresa, y cuya sorpresa es mayúscula. Bucólica, chiquita, manejable y entrañable, esconde grandes atractivos y un sinfín de alegrías al paladar. Si nos acompañas por esta ruta, nos atrevemos a decir que quizás, Malinas, entre en el Top 5 de  las ciudades con más encanto que hayas visitado nunca.

Vídeo de Malinas

Para abrir boca aquí os dejamos el vídeo de nuestro Canal de YouTube en el que os podéis suscribir 🙂 que hicimos durante el día que pasamos en Malinas y en el que os enseñamos nuestra experiencia.

Visita al casco histórico de Malinas

Cuando llegamos a la estación de Mechelen Nekkerspoel (1), la más cercana al centro de Malinas a tan sólo 10 minutos a pie de la Grote Markt, deberemos dirigirnos al centro o casco histórico de la ciudad. Para ello, tan sólo tendremos que seguir la dirección que la torre más alta de Malinas nos indicará, es la torre de la Catedral de San Romualdo.

Aquí tenéis un mapa interactivo con los puntos que nosotros visitamos y que consideramos muy interesantes.

Cupones Sense-Sations de Malinas

En la oficina de turismo (ubicada en la Grote Mark), además de información y mapas de la pequeña ciudad, podréis adquirir un librillo de cupones que os ayudarán a encontrar los mejores lugares repartidos por el casco antiguo para probar los productos más típicos que se producen en Malinas. Os lo recomendamos, ya que es una manera distinta de conocer un lugar a través de las sensaciones, de hecho el librillo se llama “Sense-Sations” y no podría tener un nombre más adecuado.

Grotte Markt Malinas

El primero de los puntos, fuera de las degustaciones, y una vez recorrida la Grote Markt (2) -si vais en sábado encontraréis un mercado excelente, con todo tipo de puestecitos y muy vibrante- al que os aconsejamos muy mucho que vayáis es a la Catedral de San Romualdo (3), y que subáis  a la torre de mismo nombre. 97 metros son lo que te separan del cielo, en este caso el punto más alto de Malinas, y de unas vistas en 360 grados desde donde incluso, en un día soleado, podrás divisar el Atomium (ubicado en Bruselas) o la vecina Amberes a unos cuantos kilómetros de distancia.

Torre Saint Rumboldt

Precio subida a la torre: 7 Euros
Dato: Tendrás que subir 514 escalones en escalera de caracol para llegar al Skywalk.

La hora malinense

“Cuenta la leyenda que los malinenses llegan siempre tarde, así que se colocaron los relojes más grandes del mundo en los cuatro lados de la torre, las esferas eran más grandes incluso que la del Bg Ben de Londres. Lo más curioso es que estos relojes solo marcan las horas, y para saber los minutos se tenía que escuchar el carillón.”

Vistas Malinas

Cuando hayáis bajado esos 514 escalones tendréis ganas de descansar un poco, por lo que lo mejor que podéis hacer es calmar un poco vuestro mareo con unas medias lunas de chocolate que podréis obtener en la pastelería Godiva (4) intercambiando uno de vuestros cupones. Si os habéis quedado con un poco de gusa podéis ahora avanzar unos pocos metros para ir a la quesería Schockaert Kaas (5) donde al intercambiar vuestro cupón os darán una tabla con algunos de sus mejores quesos para que podáis hacer una cata en la que os incluirán el famoso queso a la cerveza Gouden Carolus, una exquisitez originaria de Malinas.

Queso Malinas

Nos queda uno de los platos más típicos de la zona, en realidad aclamado en toda Bélgica, un cono de patatas fritas, de las mejores de la ciudad en Korenmarkt (6). Sin embargo, en este punto es posible que tengáis una sed difícil de postergar por más tiempo, así que es el momento de andar un poquito más hasta llegar a la famosa cervecería Het Anker (7).

La cervecería Het Anker de Malinas

Merece un capítulo aparte, esta cervecería, por haberse ganado la fama de una de las mejores cervezas del país. Con uno de vuestros cupones podréis degustar alguna de sus increíbles cervezas. Nosotros os recomendamos la Gouden Carolus, que es la que ha dado fama al resto, aparte de tener un sabor increíble -aquí en Bélgica todas las cervezas son muy especiales, pero esta sobresale de entre las demás, ha ganado varios premios y es considerada oficialmente como una de las siete mejores cervezas del mundo.

Cerveza Gouden Carolus

Si os interesa el mundo de la cerveza, esta es una de las mejores cervecerías donde realizar una visita, ya que es una de las cervecerías más antiguas de Bélgica, se fundó en el S. XIV, y las tres cubas de cobre que tienen es su sala de elaboración son de los años 40 del pasado siglo, en ellas se siguen elaborando las cervezas Gouden Carolus Classic y la Tripel, quizás sea por eso que saben tan ricas.

Terminamos nuestra sabrosa ruta por Malinas en dos lugares más, en la Pastelería Matthys (8) podremos saborear las típicas galletas de Malinas, y en el restaurante Sava (9) nos servirán una tarta de manzana que nos hará soñar con volver a la ciudad.

Medias Lunas Chocolate Malinas

Nuestra reflexión

Como veis esta es una manera un tanto diferente de conocer una ciudad, a través de las sensaciones, y es que muchas veces nos centramos en ver, pero a veces se conoce mejor la esencia del lugar a través de otros sentidos, como los del gusto, más aun en lugares como este, en los que la gastronomía -y la cerveza- son excelentes. Así damos oportunidad también para volver a Malinas a ver todos los monumentos y arquitectura que nos ha faltado descubrir, o realizar un paseo por el río Dyle (10) para verla desde otro punto de vista.

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