El otro día os hablábamos del Museo de Chocolate, o Choco-Story de Brujas, pero también hay otro museo que nos encantó, el Frietmuseum o Museo de las Patatas Fritas. La primera vez que oímos hablar de este museo nos sorprendió un poco, ¿un museo sobre las patatas fritas?

Museo Patatas Fritas Brujas 

¿Por qué las patatas fritas son de Bélgica?

Otro gran producto originario de Bélgica, aunque se le llame en inglés “French Fries”. Se dice que esta manera de cocinar la patata surgió en este pequeño país, la historia cuenta que hubo una época en la que los ríos se congelaron y no se podía pescar el típico pescado que se recogía en la zona y cuya manera de comerlo era frito.

Museo de las Patatas Fritas

A alguien se le ocurrió entonces reemplazar el pescado por un trozo de patata cortada de tal forma que simulara un pequeño pescado y cocinarla de la misma forma como si se tratara de ese alimento… a la vista de los acontecimientos, el resultado gustó y hoy en día es uno de los platos más típicos de Bélgica, no es de extrañar entonces que haya un museo dedicado a las patatas fritas, verdad?

Con la entrada al museo conoceréis más a fondo el origen de la patata, un producto también oriundo del continente americano, que trajimos nosotros los españoles pero que, a todas luces, supieron explotar mejor en el norte de Europa. Hay una inmensa variedad de patatas, y finalmente en la planta de arriba del museo os encontraréis con una exposición vintage de cómo ha ido evolucionando la comercialización de las patatas fritas, e incluso siendo un referente del llamado Fast Food, aunque no siempre fue así.

Souvenir pelador patatas fritas

Estas dos visitas, al museo del chocolate y a este, son muy interesantes, ya que son museos distintos a los que nos encontramos habitualmente, además de que son dos alimentos muy importantes de la gastronomía tradicional belga. Nosotros os recomendamos que vengáis a visitarlos!

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