Cuando llegamos a Ho Chi Minh aún no sabíamos que nos decidiríamos a visitar el delta del Mekong, creíamos que después de surcarlo por la parte de Laos ya no podría sorprendernos… pero a raíz de las recomendaciones de otros viajeros y de nuestras ganas por recorrer Vietnam de cabo a rabo, nos decidimos, y no pudimos escoger mejor.

Dos días en el delta del Mekong

Esta vez no fuimos por nuestra cuenta, como ya os contamos queríamos conocer este país de forma más completa, para ello necesitábamos un guía, y a su vez una agencia que nos asesorara y acompañara a los lugares más especiales que esconde esta zona al ojo del turista. Encontramos a Rutas Vietnam, una agencia local pero gestionada por viajeros como nosotros, entre ellos españoles asentados en Vietnam, gente que se ha recorrido el país y que busca los lugares menos conocidos pero más auténticos, así que optamos por dejarnos llevar un poco, que de vez en cuando se agradece, y más con un equipo que nos transmitió tanta confianza. Fueron dos intensos días en los que nos dio tiempo a visitar varios lugares bastante poco recorridos por los circuitos habituales, así que estábamos más que deseosos de comenzar.

El primer día conocimos a nuestro guía “Antonio”, un vietnamita con un español excelente, con el que pudimos compartir muchas conversaciones acerca de la cultura y la sociedad vietnamita, así como de la historia del país. Sin duda, muy interesante, ya que siempre es mejor conocer la perspectiva desde los locales, y no quedarnos con lo que podamos leer o ver en los museos. Creo que durante esos días con Antonio aprendimos mucho más sobre Vietnam que todo lo que habríamos hecho nosotros solos…

Visita a My Hiep

La primera parada del día es My Hiep, allí nos espera un bote para pasear por uno de los muchos canales del Delta, éste es nuestro reencuentro con el río desde que nos despedimos de él en Laos, ahora nos reconoce y nos mece durante aproximadamente una hora por sus aguas, viendo algunas trampas para pescar, y aprendiendo que el Jacinto, una planta acuática, antes era un alimento habitual en la dieta de los vecinos del Mekong, ahora se utiliza para alimentar a los cerdos, pero Antonio nos cuenta un dato aún más interesante, con los tallos de las mismas se fabrican cestas y sillas, escena que a partir de ahora encontraremos con mucha frecuencia por los rincones… es por ello que no dejamos de ver pequeños botes con su marinero o marinera cortando estas plantas y transportándolas para vender.

xeoquyt vietnam

Antigua base militar Xeo Quyt

Cuando desembarcamos en la antigua base militar de Xeo Quyt, situada en mitad de la selva, y hacemos el recorrido en una minúscula canoa llevada por una también minúscula vietnamita, revivimos todas las películas que conocemos sobre la Guerra de Vietnam y de paso aprendemos algo más curioso y revelador sobre este lugar, los estadounidenses bombardearon esta zona muchas veces, de hecho hay buena muestra de cráteres durante el recorrido que dan fe de ello, la mayoría de bombas fueron tiradas durante la ofensiva Tet del 68 donde murieron muchos soldados viet, pero los americanos jamás llegaron a descubrir dónde se encontraba esta base. Lo que más nos ha gustado de este lugar es que el tipo de turismo con el que nos cruzamos es local, vemos otra perspectiva del país, una que se acerca más a los ojos de este pueblo, descubrimos que ahora este lugar es una reserva natural, que los árboles tuvieron que replantarse después de la guerra, que los soldados que vivían por aquí eran ayudados por los vecinos, y que los americanos ignoraban este hecho. Aprendemos así que este pueblo se apoyó para sobrevivir, luchó visible y oculto, y que lo más importante siempre fue la colaboración.

Visita a la antigua casa de Huynh Thuy Le

La comida de hoy será especial, concretamente en la antigua casa de Huynh Thuy Le, que fue hogar de la escritora Marguerite Duras. La casa mezcla un estilo arquitectónico francés con chino, muy habitual en esta zona, y específicamente en el pueblo de Sadec, donde nos encontramos. La historia de amor de esta escritora francesa, aunque nacida en Vietnam, con un joven chino de familia adinerada motivó la novela que la hizo famosa, está basada en su vida. Con los estómagos llenos y la vista contenta nos decidimos a realizar un pequeño tour en bici por Sadec, lo más destacable de este pueblo es su bonita pagoda de Kien An Cung, recorriendo el pueblo de esta manera es cuando puedes fijarte en más cosas, cuando puedes pararte a charlar con los niños que al verte han venido corriendo y quieren enseñarte cómo se tiran al río desde lo alto de un puente, donde en definitiva, puedes saborear el Vietnam auténtico y real que se aleja de los lugares más concurridos y te permite vislumbrar cuánto cambia un país cuando lo puedes degustar en su forma natural.

Mercados flotantes de Ca Tho

Amanecemos para comenzar nuestro segundo y último día por este maravilloso río encima de él. Y es que hemos pasado la noche en una Homestay cerca del pueblo Ca Tho, donde por la tarde lo pasamos de fábula con las risueñas y movidas niñas de la casa, recordamos lo que es jugar con nuestras sobrinas al pica pared o hacernos fotos divertidas sacando la lengua, mientras ellas intentan enseñarnos vietnamita sin mucho éxito. Parece que el juego les ha gustado porque ya no hay manera de que se separen de nuestro lado. En estos momentos uno comprende que la barrera del lenguaje sólo la ponemos los adultos.

Mercado de Phong Die

Hoy es día de mercados flotantes, primero nos dirigimos a uno menos conocido y más alejado de dónde nos encontramos, el mercado PHONG DIEN, este mercado empieza su bullicio a las 4 de la mañana, demasiado temprano para nosotros, así que hacia las 7 llegamos nosotros en nuestro bote, allí probamos la deliciosa sandía, jugosa y sabrosa comprada a una de las tiendas flotantes que venden fruta. Hoy en día estos mercados están empezando a desaparecer, ya que ahora la gente puede desplazarse en moto con mucha facilidad y no necesitan ir a estos mercados flotantes.

Mercado de Cai Rang

Sin embargo, sigue habiendo vida, ver cómo la gente utiliza este método de transporte en su vida diaria y para las rutinas más cotidianas no deja de asombrarnos, poco a poco nos vamos alejando de éste para llegar al mercado más conocido de la zona, el mercado CAI RANG, que significa “Dientes” debido a que encontraron a un cocodrilo en sus aguas. Este mercado tiene 100 años de antigüedad, cada barco cuelga en un poste aquello que vende, para que se vea bien. Navegamos por entre sus puestecitos flotantes mientras aquí sí observamos que llegan los turistas en sus barcos grandes, nosotros parece que seamos otro puesto flotante, sino fuera porque no llevamos nada colgando en el poste, tal vez deberíamos colgar una manzana y ver qué pasa…

mercado flotante cao vietnam

Va llegando la hora de terminar, también visitamos el mercado terrestre, varios jardines con cientos de flores, y otras casas medio francesas medio chinas. Nos damos cuenta ahora de que la imagen que teníamos del país era muy distinta a lo que encontramos por el camino. Nos hemos asombrado con la capacidad de este pueblo para superar adversidades, con la belleza de los 9 brazos del Mekong, que simbolizan los 9 dragones, y que el 9 significa “para siempre”, bonito nombre, bonito símbolo.

Y hoy es también un día especial para nosotros, es nuestro aniversario número 7, no sabemos qué significa aquí este número, lo que sí sabemos es que no podíamos terminar de mejor manera este tour espectacular por una zona muy interesante de Vietnam, y no tan conocida gracias a Rutas Vietnam. Terminamos con una gran comida donde descubrimos platos tan elaborados y sabrosos como este.

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