Partiendo de la base de que lo nuestro no es el turismo urbano… podemos decir que Kuala Lumpur es una ciudad vibrante donde las haya. Pero ¿cuál es el verdadero significado de vibrante después de todo? Un adjetivo usado hasta la saciedad para describir una ciudad, un adjetivo que ha perdido un poco el contenido. Así que os vamos a explicar qué significa para nosotros que una ciudad, en este caso Kuala Lumpur, sea vibrante.

Cómo es Kuala Lumpur

Está claro, la definición de vibrante es “que vibra” pero ¿puede una ciudad vibrar? Creo que sólo en el caso de sufrir un terremoto, ¿no? Entonces, ¿por qué nos empeñamos en definir un destino turístico con este adjetivo? Estaremos todos de acuerdo en que suena fantástico, pero hay algo más en esta palabra que hace que la repitamos una y otra vez, vibrante puede ser sinónimo de vida, de ajetreo, de barullo, de caos, de movimiento y de ruido, y ¿no es eso lo que realmente buscamos los viajeros en una ciudad? Queremos encontrar una ciudad con personalidad propia y, este es sin duda el caso de Kuala Lumpur.

Empezaremos hablando del mayor símbolo de la ciudad, las Torres Petronas, esas dos gigantes que han dado a Kuala Lumpur una imagen para siempre. Estéticamente uno de los edificios más bonitos que hayamos visto, y podemos definirlo como un edificio con personalidad, las únicas torres unidas del mundo y las torres gemelas más altas, tras la trágica desaparición de las de NYC. Este edificio inspira, como lo hizo al trepador francés urbano, Alain “el Trepador Robert”, que usando sólo sus manos y pies y sin dispositivos de seguridad, escaló a la cima de la Torre Dos en 2009, como veis… torres vibrantes. Por la noche es mágico el espectáculo de las fuentes de colores que tiene lugar en el jardín de la parte trasera de las mismas, un lugar perfecto para ir con amigos y disfrutar de las vistas.

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Tomando un cocktail en Heli Bar

Pero no todo en Kuala Lumpur son edificios lujosos e inmaculados, cuando te armas de valor y decides salir a pasear bajo el asfixiante sol que normalmente visita a la ciudad, descubres rincones que aunque no son conocidos, te dan un motivo más para pensar en lo vibrante que es Kuala Lumpur. Mezquitas repartidas por doquier, pero también templos hinduistas, iglesias cristianas y templos budistas, todas estas religiones conviviendo en perfecta harmonía en un país islámico. ¡Qué más personalidad se puede pedir a una ciudad que el reflejo de las diferentes culturas que conviven pacíficamente! Gente de etnia india, china, musulmana e incluso europeos o americanos, todos ellos viviendo al son de la vibrante ciudad de Kuala Lumpur.

Cómo moverse en Kuala Lumpur

Lo mejor para recorrer la ciudad es el metro, llamado LRT, que funciona impecablemente y que además es barato, hazte con una tarjeta recargable y es mucho más cómodo. Es una extensa red, así que te llevará a cualquier lugar de la ciudad, incluso puedes ir hasta las famosas Batu Caves, un lugar lleno de misticismo que los hindús reverencian, eso sí, prepárate para subir unas cuantas escaleras a 40º de temperatura y con “the most important sun in the world” como a nosotros nos gusta llamarlo.

Heli Bar en Kuala Lumpur

La gastronomía en Kuala Lumpur es muy variada, tal vez sea por eso de la mezcla de culturas, pero puedes encontrar prácticamente de todo. También puedes disfrutar de un ambiente más selecto, por muy poco, porque Kuala Lumpur tiene ambientes para todos, y a nosotros nos gusta verlos todos, siempre que sea posible, y en Asia todo es posible “económicamente”, así que vete al Heli Bar a tomar una cerveza o un cocktail para ver un atardecer distinto, encima de una pista de aterrizaje para helicópteros con la ciudad a tus pies… Por la noche no puedes dejar de ir a Chinatown, y comer en una de las terrazas de Jalan Alor, una calle muy concurrida, caótica, ruidosa, abarrotada y llena de vida, es decir… VIBRANTE!

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