Diarios de viaje en el Sur de Japón: Hiroshima

Domingo 6 de Septiembre de 2015

Día 1: La triste Hiroshima

Llegamos a Hiroshima a las 16 horas, tras más de 24 horas desde que salimos de Barcelona. Hemos hecho escala en Frankfurt y en Tokyo, estamos literalmente muertos de cansancio, aunque una siesta de 3 horas completamente estirados en el aeropuerto Haneda de Tokyo es reparadora.

Una vez aterrizamos en Hiroshima, y sin necesidad de recoger equipaje, ya que hemos conseguido no facturar, cogemos un Airport Limousine Bus (1.340 Yenes por persona) que nos lleva hasta Bus Center, y desde allí tenemos unos 15 minutos andando hasta el Hostel. De camino, y como estamos hambrientos, paramos a repostar en un 7/11 (cómo los hemos echado de menos!), por menos de 300 Yenes salimos de allí con unos bocadillos. Hoy nos hospedamos en el Reino Inn Peace Park, allí dormimos cada uno en una habitación, ya que son dormitorios separados por sexo, pero cada uno tiene una especie de compartimento tipo Hotel Cápsula (2.700 Yenes por persona).

Japan Wireless

Una vez nos registramos y recogemos el paquete que Japan Wiereless nos ha enviado (un router WiFi para cada uno con un cargador extra de batería externa), y por supuesto nos equipamos con él para tener libertad de movimientos en redes durante todo el viaje, nos vamos al Peace Park Memorial, recorremos el parque, hay decenas de pequeños memoriales destinados a diferentes grupos, como el de las chicas de instituto o al de todos los niños que perecieron el fatídico 6 de Agosto de 1945, este especialmente emotivo.

Vemos también el monumento Patrimonio mundial de la UNESCO A-Bomb Dome (o, en castellano, la cúpula de la Bomba Atómica); esta fue la estructura más próxima que resistió al impacto de la bomba atómica, hoy en día representa un símbolo de esperanza en la paz mundial y la eliminación de todas las armas nucleares. Es además, sin duda, un lugar que imprime un gran respeto a la historia de la humanidad y sobretodo unas ganas irrefrenables de no cometer los mismos errores del pasado.

Una vez recompuestos por el silencio que nos invade, nos dirigimos al castillo de Hiroshima, réplica del original devastado por Little Boy, construida en 1958, un monumento que se encuentra a la cima de una colina y que vigila a la ciudad silenciosa que empieza a sumirse en la oscuridad del crepúsculo.

 

Andando volvemos al Hostel, aunque antes pasamos de nuevo por la cúpula y la vemos iluminada, paramos a cenar en un restaurante donde sacas el ticket en unas máquinas, la cadena Nakau, en este caso nos hacemos con un par de platos de Udon, uno de ternera y otro de gambas con tempura, ambos por 840 Yenes. Y, estando muertos de sueño pero el viaje y el Jet Lag, llega la hora de dormir, no sin antes tomarnos nuestro preciado café de Family Mart, del que tanto os hemos hablado y al que llegamos a enviciarnos.

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