Diarios de viaje en el Sur de Japón: Nagasaki

Domingo 20 de Septiembre de 2015

Día 15: Una realidad, Nagasaki

Hoy nos vamos a Nagasaki!! Finalmente hemos podido encontrar un lugar donde dormir, el hotel donde pasó unos días la recepcionista del hotel donde estamos en Kitakyushu, ella amablemente se ofreció a llamar y reservarnos una habitación, porque estaba todo completo debido a la Silver Week, aunque no dormiremos en Nagasaki, sino en Isahaya, a 20 minutos en tren, cada vez estamos más contentos de haber comprado el JR Pass regional de Kyushu.

Para variar, hoy desayunamos en 7/11 nuestro combo favorito por 438 ¥, justo antes de poner rumbo hasta Hakata para luego cambiar de tren en dirección Nagasaki, aunque antes paramos en Isahaya para dejar nuestras mochilas en el hotel New Station Isahaya, a 10 minutos andando de la estación.

¿Qué ver en Nagasaki?

Cuando por fin llegamos a Nagasaki, ya aprieta el hambre, así que en la misma estación decidimos atacar. Hay un food court, perfecto. Dos platos de un combinado de pasta con bolitas de pulpo, extremadamente delicioso, por 660¥ cada uno incluyendo bebida.

Tras la parada ineludible en la oficina de información turística, donde conseguimos nuestro mapa de la ciudad y preguntamos qué transporte nos entra con el pase, por aquello de aprovecharlo al máximo… Cogemos la línea de JR para una parada hasta la estación de Urakami, a unos 15 minutos a pie del Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki.

La entrada al museo cuesta 200 ¥ por persona, y que tú mismo sacas en una máquina, algo simbólico, ya que este museo pretende mostrar los horrores de un arma que nunca debió ser creada. A lo largo de un recorrido podemos solo alcanzar a entrever la tragedia del día 9 de Agosto de 1945, intentar entender porqué sucedió, aunque solo en un aspecto político, jamás ético, moral o humano.

También seremos capaces de ver cómo funciona una bomba atómica, y ser conocedores de los países tan ufanos que claman tener sus propias armas nucleares, felicidades señores.

Bomb atomic area epicenter
A la salida del museo encontraremos el Memorial a las víctimas, un edificio minimalista, que en su sencillez muestra el respecto a aquellos que sufrieron un día que no debió existir; hacia la otra salida podemos dirigirnos al parque construido en el epicentro de la bomba, una gran plaza muestra hoy en día la nada que causó el artefacto, con varias esculturas que representan el dolor.

Desde este punto volvemos hacia la estación central, recorriendo el mismo trayecto, y desde allí, esta vez andando, vamos hasta Meganebashi o más conocido como Spectacles Bridge, designado un bien cultural de Japón y considerado como el puente arco de piedra más antiguo del país (su construcción fue en 1634).

Junto con otros 6 puentes que cruzan el río Nakajima, la imagen que le dan a la ciudad es un tanto idílica y más pareciera que nos encontramos en la antigua Europa que en Japón. Sin embargo, para ver el reflejo de estos arcos en el río, y ser así testigos del porqué de su nombre (Spectacles es el nombre inglés para gafas) debemos acertar con la hora de nuestra visita. Aunque sino también hay otras actividades, como dar de comer a los peces gigantes que habitan este río.

De vuelta a la estación para volver a Isahaya, a nuestro hotel, paramos en un Family Mart para comprar la cena de hoy (659 ¥ por una ensalada y unos rollitos de pollo). Aunque el día de hoy no ha sido demasiado exigente físicamente, en el ámbito emocional sí que nos ha tocado, así que es hora de descansar por hoy.
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