De la modernidad de Busán, tomamos un bus para hacer una visita a Gyeongju, una ciudad mucho más pequeña.

Qué ver en Gyeongju

Situada al este de la península que cuenta con uno de los lugares más curiosos que hemos visto nunca. Gyeongju es más tradicional, más manejable y tiene algunos de los templos más bellos de Corea del Sur. A apenas un par de horas de Busán por una autopista nueva y cómoda llegamos a Gyeongju.

Tumbas de Gyeongju

El primer día lo dedicamos al recinto de “Áreas Históricas de Gyeongju”, paseamos por entre las curiosas tumbas, específicamente túmulos, aunque las puedes encontrar a lo largo de toda la ciudad, es aquí donde existe una mayor concentración.

Portada

El observatorio Cheomseongdae

Aparte de las tumbas, que a simple vista parecen colinas de una redondez perfecta, visitamos el observatorio Cheomseongdae, el más antiguo de Asia, parece que en esta zona del mundo sabían cómo funcionaban las estrellas antes que en nuestra cultura, por supuesto. Los templos coreanos, si bien mantienen un estilo similar a los japoneses, son algo distintos, mucho más coloridos tal vez, la decoración es más estridente que la armonía y uniformidad por la que destacan los japoneses.

Mientras paseamos por el complejo, vemos cómo un gran gusano verde se acerca a nosotros a unos 30 kilómetros por hora… es un trenecito en forma de gusano, cosas curiosas y llamativas que vemos por el mundo, desde luego, es un gran intento de adaptación al medio.

Templo de Anapji

Al atardecer, y gracias a que la lluvia nos ha dado un pequeño respiro, volvemos a salir. Esta vez nos dirigimos al Templo de Anapji que está situado en medio de un lago, vamos al anochecer porque nos han recomendado contemplarlo iluminado, cuando su reflejo cae a las oscuras aguas del lago y ofrece una impactante imagen de belleza. Y qué grata sorpresa nos encontramos cuando nos dirigimos hacia dicho templo! un gran campo de plantas de loto, un puente de un par de metros y una marquesina espléndida, grandes sorpresas inesperadas en el camino, que además se rematan con un doble arco iris que acaba de aparecer ante nuestros ojos.

Templo Bulguksa

Al día siguiente, nos dirigimos hacia otros de los lugares más recomendados, esta vez nos vamos en autobús al Templo Bulguksa, a unos pocos kilómetros a las afueras de la ciudad, este majestuoso lugar es igualmente bello, aunque no deja de ser un templo, aunque esta vez la lluvia no nos ha dado tregua, y una tormenta de épicas dimensiones nos sorprende mientras visitamos el interior del complejo.

Debemos ahora resguarecernos, enfundarnos nuestros chubasqueros e ir avanzando de refugio en refugio, la visita ha terminado, el templo es muy bonito pero debemos volver a nuestra guarida, ya que por lo que hemos visto cuando llueve aquí, llueve con ganas.

Dónde dormir en Gyeongju

Hoy vamos a alojarnos a un pequeño hostel llamado Coolzaam Guesthouse y regentado por Suji, una joven coreana encantadora que pasó su luna de miel en España, ahora es una feliz mamá y nos cuenta cómo lleva el negocio. La casa es preciosa, con una gran escalera de madera para acceder a las acogedoras habitaciones, normalmente para cuatro personas, aunque en temporada baja puedes tener tu propia habitación. Los baños están impecables y lo mejor de todo es que está tan bien ubicado que puedes realizar la mayoría de las visitas a pie, sólo deberás tomar el autobús a escasos dos minutos de la puerta del hostel para ir al templo de Bulguksa.

Gyeongju es un lugar visitable, hay un par de lugares bastante impresionantes, aunque desde luego no podemos decir que Corea esté siendo el mejor de los países que hemos visitado, es sin duda curioso, y sobretodo es un país al que venir para poder conocer mejor a gente maravillosa como Suji que hizo que nuestra estancia no fuera solo una visita a los alrededores, sino una visita a una amiga.

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