Busan no es la capital de Corea del Sur, Busán no es un destino turístico muy conocido, pero el billete de avión desde Osaka era más barato que a Seul. Así que como venimos haciendo habitualmente, es  el buscador Skyscanner quien decide cuál será nuestro próximo destino. Apenas sin una noción de qué nos encontraremos en Busan, apenas habiendo escuchado esta ciudad por primera vez hace unos días, nos embarcamos en un avión a nuestra próxima parada de la vuelta al mundo, Corea del Sur.

Couchsurfing en Busan

Y, ¿por qué Corea del Sur? Quizás por lo exótico de su nombre, quizás por lo poco conocido que es aún o quizás porque se nos metió en la cabeza hace mucho tiempo que pasaríamos por Corea. La cuestión es que aquí estamos, y a primera vista no nos parece muy distinto a Japón.

Las calles de Busán se asemejan bastante a las de Osaka, la gente es algo distinta pero averiguaremos dentro de poco que la amabilidad es algo que llevan en la sangre aquí, y la curiosidad por el extranjero es algo aún más insólito que en la vecina isla, tal vez porque están menos acostumbrados a nuestros extraños rostros, porque no nos engañemos… Corea del Sur es aún un desconocido.

La pregunta más recurrente por los coreanos que nos encontramos por el camino es ¿por qué Corea? Y es que hasta a ellos les extraña que visitemos su país. Nosotros les contamos sobre nuestras razones, porque viajar trata sobre conocer lugares desconocidos y hacerlos parte de ti, parece que eso no lo entienden muy bien… Busán, sin embargo, sí que es un gran destino turístico entre los asiáticos, y no nos extraña.

Busan desde el aire es hermosa, numerosas bahías y recovecos y decenas de pequeñas colinas despobladas hacen que sientas ya curiosidad antes de aterrizar. Busán además cuenta con un centro financiero con nada que envidiar al de ciudades mucho más cosmopolitas, como el moderno edificio donde cada año se celebra un famoso festival de cine.

En Busan tenemos la oportunidad de conocer a Minsik y a su familia, y de esa manera hacemos couchsurfing en Busan, hemos podido contactar a través de la plataforma Couchsurfing, y él se ha ofrecido a pasearnos por su ciudad.

Antes de encontrarnos con él hacemos una parada en un lugar que nos parece muy bello, el cementerio de las Naciones Unidas, único en el mundo en recordar a los caídos en la Guerra de Corea, un tema aún bastante latente en el país. Tras esta visita por nuestra cuenta, nos encontramos con Minsik y con su hermana y juntos descubrimos los rincones que sólo ellos conocen.

Paseamos por la zona de la playa de Haeundae, un gran descubrimiento lleno de restaurantes y de un ambiente playero que nos ha sorprendido. Aquí podemos disfrutar de una de las mejores comidas desde hace mucho tiempo en Sharky’s. Por otro lado, la zona de Seomyeon es la que escogimos como base de operaciones, un precioso nuevo hotel, el Uniqstay Hostel & Suites, donde sobretodo la asombrosa amabilidad del gerente nos hizo pasar unos días muy agradables, e incluso nos recomendó un tour nocturno por la ciudad, distinto y original.

En el “Guerrilla Bus tour” aprendimos cómo Busán ha cambiado en poco tiempo, y donde el guía Son, aparte de ser un excelente fotógrafo -que no dudará en hacerte retratos en las increíbles paradas panorámicas del tour para luego enviártelas a tu e-mail- fue muy divertido y muy atento con nosotros, los únicos no asiáticos del tour. El manager de la agencia de este tour también gestiona un conveniente hostel muy cerca del punto de encuentro del tour, nos alojamos una noche por su conveniencia a la estación de autobuses y trenes. El nombre del hostel es Busan Suk Bak Dot Com Guest House.

Minsik nos lleva a su casa, y allí cenamos en familia, la gastronomía coreana es una gran desconocida para nosotros, y podemos saborear deliciosos platos preparados por la madre de Minsik, una gran cocinera. No deja de maravillarnos la generosidad y amabilidad de la gente de este país, están contentos de que hayamos acudido a su casa y casi nos hacen sentir que es para ellos un honor tenernos con ellos. Incluso tienen preparada una sorpresa para nosotros, bueno, para Virgi, la visten con el traje típico de Corea, un precioso vestido color rosa -no podían haber acertado más en el color-, le enseñan un par de saludos en coreano y mientras ella los repite como buenamente puede, la sesión fotográfica comienza. Están encantados.

Puente

Tras la cena nos vamos todos juntos en el coche familiar a uno de los rincones nocturnos más asombrosos de la ciudad, en una colina, el monte Hwang Ryung, alcanzamos a ver una increíble panorámica de Busán, con sus luces y sus puentes iluminados, el más espectacular es sin duda el Puente Gwangan.

Y la segunda sorpresa nos coge desprevenidos, en el mercado de pescado nocturno de Jalgachi, cerca de la zona de Gwangali Beach, donde los locales acuden a hacer algo parecido a nuestro “botellón”, nos espera un aperitivo muy sabroso, exótico y fresco… es la hora de comer pulpo vivo!

Sin saber de antemano que el padre de Minsik tenía en mente comprar este manjar y ofrecérnoslo, nosotros creíamos que lo cocinarían, así que cuando nos pregunta si nos apetece comer pulpo le decimos que sí, ya casi salivando, cuando vemos que de una pecera sacan al “pobre” pulpo, y la dependienta afila su cuchillo, la carnicería no somos capaces de verla… y de repente se nos presenta una bandeja con los trocitos del pulpo recién, ¿cómo decirlo suavemente? Troceado… mientras las patas siguen moviéndose y nos acercan unos palillos… la cena está servida!

Para nuestra sorpresa, está rico y no es tan desagradable como podríamos pensar, sin duda una experiencia muy local. Nos despedimos de nuestra familia coreana, buena gente, abiertos, curiosos, trabajadores, su casa nos ha recordado a la nuestra, una casa cualquiera de una familia cualquiera, sólo que a unos cuantos miles de kilómetros de distancia.

Hasta siempre Minsik y familia, y gracias por mostrarnos cómo es una familia coreana, es por estas cosas por las que un día decidimos dejarlo todo y aventurarnos a ver mundo.

Seguros IATI