Si no eres estadounidense y tienes pequeñas nociones de baloncesto, a la pregunta ¿me podría decir cuatro equipos de la NBA? Seguramente una inmensa mayoría coincidirían en la respuesta. Los Ángeles Lakers (por el glamour y lo que en los 80 llamaron el show time), Boston Celtics (el equipo histórico), Chicago Bulls (dos palabras, Michael Jordan) y New York Knicks (para mí porque están en la gran manzana).

Tour por Madison Square Garden

Un equipo que no ha ganado casi nada (sin consultar a Mr. Google me vienen 2 anillos a la cabeza) y nunca ha tenido una mega estrella (la única en la que puedo pensar es Patt Ewin) tiene que tener algo detrás, así que como entraba con el New York Pass, decidimos visitar su pabellón para ver si era el causante de su fama.

La cosa empieza bien, nos encontramos el estadio en el centro de la ciudad, concretamente en el número 4 de la la Plaza Penn, muy cerca de la estación de metro 34th St. Penn Station, créeme si te digo que esa estación te acabará sonando como si fuera la que coges cada mañana para ir a trabajar. También hay algunos autobuses cerca, M4, M10, M16, M34 y Q32. Allí verás cómo, entre tanto edificio, aparece ese edificio redondeado que, no sé si hecho adrede, tiene forma de coliseo.

Una vez en el interior, en la tienda de souvenirs, puedes adquirir tus tickets para realizar el Tour, ya sea de forma “gratuita” con el New York Pass o pagando los 27$ que cuesta la entrada para este tour por Madison Square Garden. Eso sí, te dan una acreditación muy coleccionable. Si quieres ir, ten en cuenta que los horarios son de 11 a 15 horas, con alguna limitación horaria en días de partido, así como zonas a visitar, por ejemplo, nosotros no pudimos visitar los vestuarios porque esa tarde jugaban un partido al que íbamos a ir, podrás leer nuestra experiencia en ver un partido de la NBA en breve.

Acceso para el Tour del Madison Square Garden

Entrada “Coleccionable”

Cuando se forma un grupo de unas 15-20 personas el guía del tour comienza su explicación. Es de agradecer que te den un panfleto en castellano para poder seguir mejor la visita, ya que se realiza en inglés.

La primera parte que ves son los pasillos exteriores, que dan a las puertas de entrada a la pista -o lo que es lo mismo- la zona donde se acumulan la mayoría de quioscos de comida y bebida. Allí te das cuenta de que has viajado al país del espectáculo por excelencia, bueno, en realidad te diste cuenta desde que aterrizaste, pero aquí vuelves a reforzar esa impresión.

Te cuentan toda la historia del campo, muy vinculada a la historia reciente de Estados Unidos. Vas paseando por ese pasillo circular y te van enseñando que, en el Madison Square Garden, no sólo juegan los Knicks, también las Liberty (WNBA), los Rangers (NHL), sí, son capaces de sacar una pista de hielo el mismo día de partido, y durante un año tuvieron hasta un equipo de Lacrosse, los New York Titans. Pero lejos de quedarte en eso, hay una gran cantidad de espectáculos, como conciertos, partidos de boxeo, Wrestling…

La sensación que tuvimos es como de estar en un museo, con muchas fotos y objetos de espectáculos y partidos legendarios, que con el tiempo han sido un referente en la cultura americana. Algunas de estas reliquias son la camiseta amarilla de Hulk Hogan cuando hacía pareja con Mr. T (M.A. en El Equipo A), así como la canasta más famosa de los NY Knicks, la efectuada por John Starks; o algunos recuerdos de la época más grande de los Rangers. Toda la corona de ese “museo” está decorada con fotos destacadas, con el año en que se tomó cada una, ordenados cronológicamente haciendo un puzzle de la historia de la ciudad.

Madison Square Garden

Paneles interactivos en el Madison Square Garden

Después de esa planta toca subir en ascensor para ver algunas cosas más, como los asientos que había antiguamente en el Madison. Un contraste enorme entre estas viejas piezas de madera y las salas VIP que se esconden en esa planta alta, balconadas con asientos  extra cómodos y barra de bebidas y comida sin límite, eso sí que es ver el baloncesto a todo lujo, ¿cuántos negocios se cerrarán en esos palcos? En esa misma planta nos acercamos al set de prensa, como podéis imaginar, el campo se ve espectacular.

Ya os lo hemos comentado antes, nos saltamos los vestuarios, y nuestro siguiente destino es bajar a pie de pista, a pocos metros del parqué y seguramente muy cerca de donde ven los partidos los neoyorquinos adinerados como el famoso director Spike Lee, un auténtico forofo del equipo.

Bajo nuestro punto de vista, vale la pena perder casi 2 horas de tu tiempo, siempre que aproveches el NY Pass -no haríamos el tour pagando los casi 30$ extra- ya que aunque es verdad que es un campo único, pierde mucho interés estando vacío. En cuanto a la parte de arriba, la verdad es que no aporta nada a la visita. Quizás tienes que ser un aficionado acérrimo a este deporte para valorar la visita como es debido.