Os hemos dicho ya el suficiente número de veces cuánto nos gusta África? cómo nos enamoramos de ella allá en el año 2008 justo en su corazón, Uganda? Queremos contagiaros porque este continente está fuera de los planes de los viajeros más veces de las que nos gustaría. Así que aquí estamos de nuevo, a punto de comenzar nuestra última etapa viajera de 2014. En esta ocasión recorreremos el sur del continente, muy desconocido para nosotros, un buen motivo para incluirlo en nuestra vuelta al mundo.

Tras pisar brevemente Cape Town, sólo una noche porque ésta será la ciudad que nos verá volver a casa a principios de año, nos vamos hasta Windhoek, capital de Namibia, en un periplo en autobús de esos que nos gustan a nosotros. 22 horas después estamos en Windhoek, el punto de inicio de nuestra aventura en Namibia, y nunca mejor expresado porque vamos a realizar un tour llamado “The Adventurer” de 11 días en los que veremos los puntos más importantes del país. Este tour lo hacemos invitados por Chameleon Safaris, una agencia, que además es un hostel la mar de chulo, que nos dejó impresionados y la cuál os recomendamos, a parte de fiables son muy competitivos y todo el personal es encantador.

The Adventurer

¿Porqué es diferente este tour a los otros? “The Adventurer” está diseñado para aquellos viajeros que tienen la necesidad de sentirse libres y no estar atados a un tour en grupo que duran una eternidad, que no les gusta estar sujetos a una ordenada planificación, o por lo menos, no siempre, a los que les gusta decidir por ellos mismos qué hacer y qué no hacer. En definitiva para aquellos viajeros a los que les gusta la flexibilidad pero que a la vez quieren disfrutar de una Namibia completa sin estrujarse demasiado la cabeza pensando en cosas prácticas. Así que dejamos a los expertos para que se encarguen de la ardua tarea de planificar las mejores rutas y de buscar los lugares donde descansar para disfrutar de las cosas que realmente importan, como ver animales o simplemente respirar la fresca brisa del Atlántico. Aquí os resumimos nuestra experiencia con “The Adventurer”.

Safari en Namibia: Etosha NP

Etosha-7Nuestra ruta comienza en el Parque Nacional de Etosha, al norte del país, con más de 22.000 kilómetros cuadrados éste es uno de los parques nacionales más importantes del sur del continente y más grandes del mundo. Abel, nuestro guía, nos cuenta que Etosha significa literalmente “el gran lugar blanco” por las lagunas saladas secas que le dan este característico color a algunas zonas, cuando vemos esa gran superficie salina no podemos dejar de sonreír y pensar en aquel otro salar, el de Uyuni que tan lejos ha quedado ya. Abel también nos comenta, antes de llegar, que en esta temporada será complicado ver a los 4 grandes, y decimos 4 que no 5 porque el búfalo no habita este parque nacional. Sin embargo, poco después de empezar nuestro camino hacia Halali, donde haremos noche justo en las entrañas del parque, vemos al primero de los grandes, un rinoceronte descansando en compañía de varias jirafas y unos cuantos antílopes, al rato se les acercan unos chacales, esto promete…

Varias horas después llegamos a nuestro campamento, o mejor dicho campamento de lujo, porque nos tienen preparada una habitación increíble, desde su decoración hasta el más mínimo detalle, todo está cuidado en el Halali Camp. Además podemos ir a una charca caminando y esperar allí tranquilamente a que la suerte nos sonría y algún animal se acerque a refrescarse, el lugar perfecto para esperar mientras se prepara la que será una deliciosa cena, con postre incluido, preparada por nuestros guías Abel y Phillip.

Etosha-4A la mañana siguiente la diana toca temprano, es el precio que hay que pagar por ver al segundo de los 4 grandes, el leopardo. Al más tímido de los animales, le siguen los leones, que reposan tumbados al sol para variar. No ha sido en balde el madrugón, hemos podido disfrutar de estos felinos a los que nos encanta mirar, desde un lugar seguro por supuesto. Cuando volvemos al campamento para desayunar nos espera uno de los mejores desayunos de todo el viaje, con gran cantidad de variedad donde escoger, y tenemos hambre… después de un safari tan provechoso nuestros estómagos rugen cual león.

Ya saliendo del parque, por la tarde, vemos al último de los grandes que nos faltaba, el elefante, concretamente una gran manada de ellos, con machos, hembras y varios pequeños. Es una estampa siempre preciosa, estos grandes animales desprenden bastante elegancia a pesar de su tamaño y de lo que deberían ser unos pasos torpes, y en su mirada siempre encuentras algo que te habla sobre la inteligencia de la que son poseedores. Este encuentro ha puesto el broche de oro a un gran comienzo de nuestra aventura en Namibia, algo que solo puede terminar mejor.

Es en Etosha Village, a escasos kilómetros fuera del recinto del parque nacional, donde pasamos nuestra última noche de safari, un lugar que te hace sentir un verdadero aventurero. En tu propia tienda de campaña semi permanente y con tu ducha al aire libre, para respirar esa sensación de libertad que sólo algo así te ofrece, la cena estilo buffet pone la guinda, ya que ahora seremos capaces de saber cómo saben algunos de los antílopes que hemos descubierto hoy, como el kudu o el springbok… y saben de maravilla.

En la siguiente entrega, la Costa de los Esqueletos, Swakopmund, Windhoek y el desierto del Namib.

Y recuerda que sólo por ser lector de nuestro Blog tienes un 5% de descuento en tu seguro de viajes con IATI Seguros, click aquí para conseguir tu descuento 🙂

Seguro IATI descuento 5%